COMO ESCAPAR AL FRACASO TRAS UNA MALA CARRERA

DIEZ CONSEJOS PARA SUPERAR EL FRACASO

Gastamos mucho tiempo y energías preparando nuestras carreras y ponemos todo nuestro empeño en conseguir nuestro objetivo, ¿ Que sucede si, después de 5 ó 6 meses de entrenamiento constante, consiguiendo superar con éxito carreras previas a nuestro objetivo, simplemente fracasamos ?.

Seguro que te sentirás deprimido, pero no durante mucho tiempo. Puedes recuperarte y correr bien otra vez. Aquí te vamos a contar como puedes conseguirlo :

  1. Superar la decepción :

    La primera cosa que se debe hacer después de una marca decepcionante, es reflexionar sobre lo que falló en la carrera y las razones por las que no nos salió bien. Pero tampoco deberíamos dedicarle demasiado tiempo a esta reflexión, y sin permitir que esto nos hunda. Si tu objetivo es correr mas rápido, aumentaras la posibilidad de conseguirlo si llegas a la salida sin ningún lastre de la última carrera.

  2. Investigar el problema :

    Una vez que hayas aparcado tu decepción a un lado, vuelve a tu calendario de entrenamiento. Empieza por el día de la carrera, y vuelve hacia atrás, busca las pistas que te lleven a la causa, una mala carrera no tiene por qué suceder siempre el día de la carrera.

  3. Planear paso a paso :

    Debemos marcarnos objetivos realistas, como decía Emil Zatopek "No puedes saltar a un segundo piso sin la ayuda de una escalera. Cuando te marcas tu objetivo demasiado alto, y no consigues realizarlo, entonces tu entusiasmo se convierte en amargura. Inténtalo con un objetivo que sea razonable y llega hasta él de forma gradual.". Puedes establecer tres pasos para establecerte los objetivos en las carreras :

    a/ Un objetivo factible. Puedes elegir un tiempo de carrera que hayas conseguido en un pasado no muy lejano.

    b/ Un objetivo medio posible. Este debería ser alcanzable pero estimulante.

    c/ Un objetivo de ensueño. Este es el único que no debes comentar. Este último objetivo dejará de parecer ridículo después de que hayas superado los dos anteriores.

  4. Darse un descanso :

    La mayoría de los corredores vivimos dedicados a nuestra pasión. Ponemos mucho en nuestro deporte, y, lógicamente, esperamos otro tanto a cambio. Pero algunas veces, en nuestro exceso de celo, intentamos trabajar constantemente. Asumimos cargas de entrenamiento cada vez más duras, por lo general, con el propósito de mejorar mas rápidamente nuestros resultados en las carreras. Pero el cuerpo, y también la mente, no pueden trabajar constantemente. Ambos necesitan un descanso de vez en cuando.

    Cuando rehusamos descansar, el resultado se traduce en lesiones, enfermedades, un largo letargo físico y mental, o en actuaciones pobres en las carreras.. Se supone que aprendemos de nuestros errores. Por lo tanto, programa tus periodos de descanso. No solo un día o dos, sino varias semanas de recuperación en las que no correras en absoluto. Se trata de recargar las pilas. El cross training (nadar, bicicleta, etc.) puede ser útil en este proceso manteniendo lejos esa voz que nos dice "vas a perder tu buena forma física". El mejor momento para llevar este descanso es justo después de una competición larga y dura. el Maratón.

  5. Probar con algo nuevo :

    Si estas empezando a sentirte cada vez más frustrado con tus resultados en una determinada distancia, prueba con una nueva. Por ejemplo, estas intentando bajar de 35 minutos en 10 km., pero siempre te has quedado entre los 35:30 y 35:40. Olvídate de los 10 km. por un momento y prueba con una distancia diferente.

    Pero si es el cronometro el que te crea problemas, prescinde de él por una temporada. El simple hecho del esfuerzo y de decir " he terminado" es más importante que los números de tu cronometro.

  6. Dominar el Maratón :

    El Maratón es, con diferencia, la carrera con mayor potencial para el desastre entre las competiciones de distancia. Implica demasiadas variables, y la preparación del entrenamiento es una de ellas. No deberías de juzgar tu temporada de carreras únicamente por tus resultados en el Maratón. Si sucede que corres mejor Maratón de tu vida, enhorabuena, pero no esperes que suceda todas las veces.

  7. Salir fuera de la ciudad :

    Algunas veces caemos en la tentación de medirnos con nuestros propios compañeros de carreras. Pero si competimos con la misma gente de forma habitual, correremos el riesgo de asumir nuestra posición en una preconcebida ley del mas fuerte. Un claro ejemplo, pensando "nunca batiré a mengano, así que quizás no debería estar delante de él en la carrera", o al contrario, "Siempre gano a fulano, así que, ¿ por que esta hoy delante de mi ?". Se dan este tipo de comparaciones con gran facilidad. Pudiendo obligarnos a condicionar nuestro ritmo en función de ellas.

    Entonces, cambia de habito, corre fuera de tu ciudad, escoge alguna o algunas carreras fuera de tu ciudad y podrás concentrarte más en el acto puramente físico de correr.

  8. Intentar la aproximación a un entrenador :

    Otras veces lo que no funciona en tu carrera es que estas demasiado metido en ella.. ¿ Estas entrenando  duro, o quizás no tanto ?, ¿ Y si se trata de un exceso de competiciones ?, Incluso los corredores de elite caen víctimas de estas trampa. Un entrenador te puede ayudar a evitar las trampas del entrenamiento y de la competición. Si tienes en tu haber una lista de carreras decepcionantes, y sospechas que la falta de una dirección en tu propio programa puedes ser parte del problema, entonces puede que un entrenador sea parte de la respuesta.

  9. Entrenar tu cerebro :

    Tu puedes programar tu cerebro para el éxito o el fracaso Un ejemplo claro seria, dos corredores se presentan en una competición y encuentran que el trayecto es extremadamente inclinado. Uno de ellos piensa enseguida "mi tiempo no será bueno", la imagen que el corredor imprime en su cerebro es la de un recorrido largo, difícil y tortuoso. Pero el otro corredor piensa "mi resistencia es sólida, y estoy preparado para las cuestas". Este corredor imprime a su cerebro una imagen de escalada suave y controlada.

    Por supuesto este ultimo corredor será el que actuara mejor. Si te concentras en el acto de correr mas que en cualquier otro resultado, como por ejemplo ganar a los del grupo de tu edad, puedes evitar algunas dificultades mayores. No caigas en la trampa de concentrarte en un resultado, para luego relacionar tu propio mérito con ese resultado.

    Los grandes corredores visualizan una buena carrera, se dibujan así mismo tomando una salida limpia y buena, entrando en su ritmo y tirando fuerte al final de la carrera. Es una sencilla técnica mental que todos los corredores pueden incorporar como parte de sus rutinas de calentamiento.

  10. El factor miedo :

    Se supone que los nudos deben estar en los cordones y no en u estomago. Si sospechas que los nervios a la carrera fueron un factor que contribuyo a que tu actuación en la competición no fuera buena, entonces, toma los pasos necesarios para evitarlo :

    a/ El primer paso es reconocer que incluso los mejores corredores experimentan los nervios previos a la carrera. No hagas hincapié en estos sentimientos, pero tampoco los niegues.

    b/ El segundo paso es diseccionar tus sentimientos de miedo. Salvo excepciones, no suele tratarse mas que de una sencilla aprensión. El fallar puede suponer una maravillosa lección.

    c/ El tercer paso es darte cuenta que puedes utilizar el miedo a tu favor. El miedo es un gran motivador. Los corredores experimentados aprenden como enfocar este miedo y obtener adrenalina, in combustible que se pone en marcha con el simple pistoletazo de salida.

    El truco esta en mantener los nervios previos a la carrera a unos niveles controlables. La rutina de calentamiento puede ser aquí de gran ayuda. Una vez que te hayas comenzado el calentamiento y los estiramientos, los nervios irán desapareciendo mientras te vas acercando a la línea de salida.

Cada uno corremos para encontrar algo acerca de nosotros mismos. Las malas carreras suceden si, pero el planear y llevar a cabo el regreso a la competición siempre es mas provechoso que el hecho de maquillar un contratiempo ocasional.