LA IMPORTANCIA DE LOS ESTIRAMIENTOS

La fatiga muscular impide la plasticidad del músculo, y su funcionamiento se resiente. Si corremos durante varios días y no estiramos después, la rigidez articular y la congestión muscular nos pueden llevar a una lesión.

Por eso antes de llegar a esta situación, el cuerpo avisa con calambres, pequeños pinchazos y sensación de agotamiento en los músculos mas castigados. Para evitar llegar a esta condición tenemos un medio infalible que son los estiramientos, importantes realizarlos antes y después de cada entrenamiento o competición.

Aunque estiremos todos los días según una rutina, abarcando grandes zonas musculares, debemos tener en cuenta que éstas se componen de cuatro o cinco músculos. Para estirar cada uno de ellos debemos de conocer su localización exacta, su acción y su funcionamiento, el corredor debe aprender su anatomía y fisiología de los músculos que intervienen al correr, de esta manera podrá realizar un buen estiramiento, entender que, si a la hora de estirar, no somos selectivos, nunca vamos a saber que estamos estirando.

Antes de estirar es bueno realizar un pequeño calentamiento, con esto eliminamos la barrera articular que no nos deja flexionar bien. Llevamos al músculo a una situación de estiramiento, y observamos que podemos ganar mucho más recorrido que si hubiésemos intentado estirar en frío.

Conociendo la situación anatómica del músculo que ponemos en juego, lo único que tendremos que hacer es prestar mucha atención para, al comenzar el estiramiento, sentir el músculo que estamos estirando, por ello debemos de concentrarnos totalmente en el estiramiento. No debemos estirar hasta sentir dolor, simplemente estirar hasta donde notemos que el músculo esta estirando, no por forzar el músculo estaremos estirando mejor.

Una vez captada la sensación de estiramiento del músculo, conviene centrarse en lo que se esta haciendo durante el tiempo que dure el ejercicio.

El tiempo que debemos estar estirando el músculo esta en 30 segundos como máximo y 10 como mínimo. El total de la maniobra, con la contracción isométrica previa, durará un minuto.

Si debemos estirar de pie o sentados, dependerá de cada uno. Si padecemos algún tipo de dismetria o problema pélvico, o simplemente tenemos fatigadas las piernas, el hecho de estirar de pie no beneficia mucho, pues supone acrecentar la bascula pélvica, entonces es mucho mas correcto estirar sentado o tumbado.

Existen momentos en los que estirar esta contraindicado, como por ejemplo, estirar inmediatamente después de una prueba muy exigente como el Maratón, requiere mucha concentración y suavidad. Si la fatiga no permite esa concentración, es mejor hacer un trote suave y luego estirar sin forzar a penas.

Otras situaciones en las que esta contraindicado, son las hiperlaxitudes ( ausencia de tensión muscular ), las inflamaciones y las roturas fibrilares recientes, en músculos y articulaciones cercanas.